El Tribunal Colegiado de Espaillat declaró culpable y condenó a 30 años de prisión a Anny Roelitza Mercedes Michel por el fallecimiento de una joven en Moca.
La sentencia fue dictada contra la acusada, conocida como “La Berrocal”, por el deceso de Nathaly Michell Fermín, ocurrido el 5 de agosto de 2021 en la calle Gerónimo Peña del barrio San José de Moca.
El tribunal la declaró culpable bajo los artículos 295, 296, 297, 298 y 302 del Código Penal Dominicano, que tipifican el delito de homicidio, y varió su medida de coerción de garantía económica a prisión preventiva.
Según estableció la investigación, la acusada se trasladó en motocicleta hasta el lugar de los hechos acompañada de otra persona y, sin mediar palabra, realizó disparos contra la víctima.
De acuerdo con testimonios recogidos durante el proceso, existía un conflicto previo entre la acusada y la víctima, relacionado con celos, tras lo cual la imputada habría emitido amenazas antes de ocurrir el hecho.
Una testigo identificada como Dilenia Almanzar declaró que la acusada llegó al lugar efectuando disparos, momento en que la joven Nathaly se encontraba ingresando a una vivienda cercana.
La persona que acompañó a la acusada durante el hecho, identificada como Yandeli, se entregó ese mismo día a las autoridades y quedó en libertad al no poderse demostrar participación directa en los hechos.
La acusada se entregó a la Fiscalía de Espaillat casi un año después del suceso, luego de que su defensa alegara un estado de gravidez avanzado como argumento para solicitar medidas alternativas.
Sin embargo, posteriormente fue captada intentando abandonar el país con destino a Guatemala, situación que motivó a las autoridades a revocarle la prisión domiciliaria y ordenar su reclusión inmediata.
Al momento de su captura en el aeropuerto, la acusada manifestó: “Yo le pido a los familiares que me perdonen y le pido también a la justicia, porque yo soy madre de una niña de un mes, aunque ellos no lo vean así.”
El equipo del Ministerio Público estuvo integrado por los litigantes Yesielys Fabre, Luisa Rodríguez y Diego Torres, mientras que la investigación estuvo a cargo del oficial Albert Vásquez.
La sentencia representa el cierre judicial de un caso que durante años mantuvo en vilo a familiares de la víctima y a la comunidad de Moca, donde el hecho causó gran conmoción.
La condena pone fin a un proceso que se extendió por varios años y que incluyó una tentativa de fuga, demoras procesales y constantes llamados públicos de allegados a la víctima para que se hiciera justicia.

