Ruddy Merisu, joven haitiano de aproximadamente 24 años, falleció este martes en un centro de salud de Hato Mayor tras ser agredido con un arma blanca por su propio suegro el domingo pasado.
El violento incidente ocurrió en el batey La Construcción, perteneciente a Jalonga, distrito municipal Guayabo Dulce, provincia Hato Mayor, según confirmaron las autoridades.
Merisu fue trasladado en estado crítico al centro de salud de la región, donde recibió atención médica por varios días antes de perder la vida la noche del martes.
El joven presentaba múltiples heridas de arma blanca en el costado izquierdo, hombro izquierdo y lado izquierdo del rostro, además de lesiones en otras partes del cuerpo.
De acuerdo con versiones preliminares, el presunto agresor es un hombre identificado únicamente como Marino, de nacionalidad dominicana, quien era el suegro de la víctima.
Según las informaciones recogidas en la comunidad, el conflicto se habría originado porque Marino se oponía a la relación sentimental que Merisu mantenía con su hija.
Tan pronto ocurrieron los hechos, el señalado emprendió la huida. Hasta el cierre de esta edición, su paradero era desconocido y las autoridades no habían informado sobre su captura.
Quienes conocían a Ruddy Merisu lo describieron como una persona tranquila y de profunda fe, dedicada a predicar la palabra de Dios entre los residentes del batey La Construcción.
Su entrega espiritual le había ganado el cariño y el respeto de los habitantes de la zona, lo que convirtió su muerte en machetazos en Hato Mayor en una noticia que sacudió a toda la comunidad.
Familiares, amigos y vecinos expresaron su consternación y exigen a las autoridades justicia por la pérdida del joven, cuya muerte dejó un profundo vacío en Jalonga.
La Policía Nacional confirmó que el caso se encuentra bajo investigación activa, sin ofrecer detalles adicionales sobre las diligencias en curso ni sobre la búsqueda del señalado.
¿Qué medidas tomará el Ministerio Público para garantizar la captura del prófugo y esclarecer por completo las circunstancias de los machetazos en Hato Mayor?
La respuesta, por ahora, la aguardan con urgencia una comunidad conmocionada y una familia que reclama justicia ante la pérdida irreparable de Ruddy Merisu.
