Darializa Ávila Chevalier, socióloga de 32 años con raíces dominicanas, derrotó al congresista incumbente Adriano Espaillat en las primarias demócratas del Distrito Congresional 13 de Nueva York, en una jornada electoral que marcó un giro generacional e ideológico en la representación del área.
Con el 86.4 % de los votos escrutados, Ávila Chevalier obtuvo 32,087 sufragios, equivalentes al 49.3 % del total registrado, frente a los 29,919 votos —el 46.0 %— acumulados por Espaillat. La diferencia entre ambos aspirantes se situó en 2,168 votos, suficiente para que analistas y medios locales proyectaran a la retadora como vencedora de la contienda.
Darializa Ávila Chevalier nació en Miami, hija de padres dominicanos, y pasó sus primeros años de infancia en esa ciudad antes de mudarse con su familia al estado de Nueva York. Durante su etapa en Miami, la familia debió cambiar de residencia en múltiples ocasiones por dificultades para pagar el alquiler.
Su nombre combina los de sus dos abuelas: una se llamaba Daris y la otra, Alisa. La historia migratoria familiar es compleja: su abuela materna emigró a Venezuela en los años 70; su madre, María Chevalier, nacida en Higüey, vivió en Venezuela, retornó a República Dominicana, emigró a Miami, volvió al país caribeño y finalmente se radicó en Estados Unidos.
Ávila Chevalier se graduó como socióloga de la Universidad de Columbia y construyó su candidatura sobre una plataforma de rechazo al financiamiento corporativo y de desarrolladores inmobiliarios, además de un discurso centrado en la crisis de asequibilidad que afecta al distrito con fuerte presencia dominicana y latina.
Sin embargo, la candidata también enfrentó controversia durante la campaña por publicaciones realizadas años atrás en la red social X. En uno de esos mensajes borrados, Ávila Chevalier reaccionó a fotografías de una protesta frente al Ministerio de Educación dominicano y calificó a los manifestantes de fascistas y racistas, añadiendo: «La falta de respeto es que estos malditos fascistas insisten celebrar la violencia de Europa contra los bisabuelos de uno como si la ‘mezcla’ que quieren celebrar no fue el resultado de violaciones y masacres».
En otra publicación sobre el mismo tema, Darializa Ávila Chevalier declaró amar a los dominicanos, pero explicó que no colocaba la bandera del país en su perfil debido al nacionalismo de algunas personas, al que calificó de «violento», aclarando que República Dominicana no es el único país con ese comportamiento.
Pese a esas controversias, Darializa Ávila Chevalier logró imponerse sobre Espaillat, quien buscaba su tercer período consecutivo como congresista y llegaba al proceso respaldado por años de trayectoria en cargos públicos neoyorquinos. La derrota del legislador incumbente fue seguida de cerca por dirigentes, simpatizantes y organizaciones políticas de la comunidad.
En su discurso de victoria, pronunciado ante una multitud de simpatizantes, la candidata apeló a la frustración colectiva del electorado. «Cada uno de nosotros tiene una historia de cómo nuestro gobierno nos ha fallado», afirmó, en referencia directa a Espaillat, a quien llamó su «pronto a ser exrepresentante… quien no contestaba el teléfono».
También, Ávila Chevalier acusó al congresista saliente de inacción ante la crisis de asequibilidad y de favorecer a corporaciones inmobiliarias: «Eso es no hacer nada y mirar hacia otro lado mientras las corporaciones que financiaron su campaña nos subían los alquileres y nos expulsaban de la comunidad que amamos». El discurso cerró con la frase: «¡Pero eso termina hoy!», que desató vítores y aplausos en el recinto.
No obstante, las acusaciones sobre financiamiento corporativo son señalamientos políticos de la candidata que, periodísticamente, requieren contraste con los informes oficiales de donaciones ante la Comisión Federal de Elecciones. En este registro tampoco se incluyó respuesta de Espaillat a las acusaciones de negligencia formuladas en ese discurso.
Finalmente, la proyección de Darializa Ávila Chevalier como ganadora de las primarias demócratas la posiciona para representar al Distrito 13 en la siguiente etapa del proceso electoral, en lo que constituye una de las sorpresas políticas más significativas del ciclo electoral en la ciudad de Nueva York y un resultado que resuena con fuerza en la diáspora dominicana.
