Cinco años después de la desaparición de Erick Daniel Cordero Guzmán, su familia continúa esperando respuestas sobre su paradero y reclama seguimiento a las diferentes pistas que han surgido desde agosto de 2021.
Erick tenía 24 años cuando salió de su vivienda en Buenos Aires de Herrera, el 17 de agosto de 2021. Era licenciado en Contabilidad, trabajaba como prestamista y era el mayor de cuatro hermanos.
Este domingo 30 de agosto, fecha en que se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, su madre, Ana Luisa Guzmán Herrera, mantiene activo el llamado para que las autoridades continúen las investigaciones y puedan esclarecer qué ocurrió con su hijo.
La última vez que Erick salió de su casa
De acuerdo con el relato de su madre, ese día ella se encontraba preparando comida cuando Erick recibió una llamada y decidió salir de la vivienda.
Antes de marcharse, le habría pedido que guardara su comida porque tenía previsto regresar pronto. Sin embargo, al día siguiente la familia comprobó que no había regresado y tampoco presentaba actividad en sus redes sociales.
Sus familiares comenzaron a contactar a amigos y a quien era su pareja en ese momento, pero ninguno pudo ofrecer información sobre su ubicación.
Uno de los elementos que generó mayor preocupación fue la localización de la Kia Sportage 2014 que utilizaba Erick. Según la familia, el vehículo fue encontrado incendiado en Batey Palavé.
Ana Luisa también ha cuestionado la respuesta recibida durante las primeras horas de la desaparición y recuerda que inicialmente se le indicó que debía esperar determinado período antes de formalizar el reporte.
Pistas que la familia espera que sean esclarecidas
Con el paso del tiempo surgieron diferentes elementos que, según los familiares, fueron entregados o puestos en conocimiento de las autoridades.
Entre ellos figuran imágenes de cámaras de seguridad que, de acuerdo con el relato familiar, mostrarían a Erick recogiendo a dos personas en el kilómetro 9 de la autopista Duarte.
También se identificaron movimientos relacionados con sus tarjetas en el kilómetro 17. La familia sostiene que esas operaciones habrían sido realizadas por otras personas.
Otro elemento mencionado por Ana Luisa es la computadora portátil de Erick, la cual entregó a las autoridades como parte de las diligencias. La madre afirma que posteriormente recibió el equipo sin la información que contenía originalmente.
Su abuela materna, Bienvenida Herrera, también recordó una llamada que Erick habría recibido un día antes de desaparecer y que ella interpretó como una posible advertencia.
No obstante, estas versiones corresponden a testimonios de familiares y no constituyen por sí mismas conclusiones oficiales sobre el caso.
Familia espera respuestas sobre posibles restos humanos
Uno de los puntos que más inquietud mantiene entre los familiares está relacionado con unos restos humanos que, según Ana Luisa, fueron encontrados aproximadamente ocho meses después de la desaparición cerca del lugar donde apareció el vehículo.
La madre asegura que en ese momento se habló de realizar una prueba de ADN para determinar una posible identificación, pero afirma que posteriormente no fue contactada para completar el procedimiento.
Hasta el momento, la familia continúa esperando una explicación definitiva sobre el resultado de esas diligencias y sobre las demás pistas recopiladas durante estos años.
Desapariciones pendientes en República Dominicana
El caso de Erick se mantiene como uno de los expedientes de personas desaparecidas que las familias esperan ver esclarecidos.
Según datos correspondientes al período entre 2018 y julio de 2026, se registraron 4,171 reportes de personas desaparecidas, de los cuales 241 permanecían sin resolver.
Durante los primeros siete meses de 2026 se reportaron 375 casos, correspondientes a 257 hombres y 118 mujeres.
En este contexto, la Ley 25-26 creó el Sistema Nacional “Alertas RD”, destinado a facilitar la difusión de información y mejorar la respuesta ante reportes de personas desaparecidas.
La normativa contempla diferentes modalidades de alerta, entre ellas Amber, Silver, Azul y Rosa, dependiendo de las características y circunstancias de cada caso.
La Asociación Dominicana de Familiares de Desaparecidos (Asodofade) también ha planteado la necesidad de que las familias reciban información periódica sobre el avance de las investigaciones y que los reportes sean atendidos oportunamente.
Cinco años después de la última vez que vio a su hijo, Ana Luisa continúa buscando respuestas y espera que las autoridades puedan esclarecer el paradero de Erick Daniel Cordero Guzmán.