Familiares de Randy Omar Borge y Omar Randy Borge, dos adolescentes mellizos de 16 años que perdieron la vida durante un operativo policial en el sector Mendoza, en Santo Domingo Este, denunciaron que ambos se encontraban durmiendo cuando los agentes irrumpieron en su vivienda y les dispararon.
De acuerdo con la versión ofrecida por sus parientes, los menores estaban descansando en el interior de la casa cuando se produjo la intervención policial que terminó con sus vidas. La denuncia ha generado preocupación en torno a las circunstancias en que se desarrolló el operativo y a los procedimientos utilizados por los agentes que participaron en el hecho.
La muerte de los dos hermanos ha causado consternación entre sus familiares y allegados, quienes esperan que las autoridades competentes investiguen lo ocurrido y determinen las responsabilidades correspondientes. Por tratarse de dos adolescentes de apenas 16 años, el caso plantea interrogantes que deben ser respondidos con transparencia, mediante una investigación que permita establecer con precisión cómo sucedieron los acontecimientos.
Las prácticas policiales bajo cuestionamiento
Este caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de la fuerza durante las intervenciones policiales, especialmente cuando estas se realizan dentro de viviendas y pueden involucrar a personas que no representan una amenaza inmediata. Los protocolos de actuación deben respetar la vida, la integridad física y los derechos fundamentales de todos los ciudadanos. Cualquier uso de la fuerza debe estar sujeto a los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, y las circunstancias en que se producen muertes durante operativos deben ser investigadas de manera independiente y rigurosa.
Llamado a las autoridades para esclarecer el caso
Ante las denuncias de los familiares, se hace un llamado al Ministerio Público y a los organismos correspondientes para que profundicen las investigaciones, recojan las evidencias disponibles y escuchen los testimonios de las personas que puedan aportar información relevante. También es importante que se esclarezca si los agentes actuaron conforme a los protocolos establecidos y que, si se comprueba alguna irregularidad, se establezcan las consecuencias legales correspondientes.
La sociedad dominicana necesita respuestas claras ante hechos de esta naturaleza. La autoridad policial tiene la responsabilidad de proteger a la ciudadanía, y esa misión debe ejercerse con respeto a la vida y a la ley. Los familiares de Randy Omar Borge y Omar Randy Borge merecen conocer la verdad sobre lo sucedido y contar con garantías de que el caso será investigado sin encubrimientos ni privilegios.