Una profunda consternación ha provocado en la comunidad de El Estero el hallazgo de una mujer de nacionalidad haitiana, identificada como Rozmi, de aproximadamente 35 años, y su hija Achelie, de 11, quienes fueron encontradas sin vida la mañana de este domingo 25 de octubre en una vivienda en construcción.
De acuerdo con las informaciones preliminares, ambas presentaban signos de violencia. El caso ha generado preocupación entre los residentes de la zona, mientras las autoridades trabajan para esclarecer las circunstancias en las que se produjeron las muertes.
Según el relato de un familiar, la preocupación comenzó cuando Rozmi no regresó a su hogar a la hora en que acostumbraba hacerlo. Ante su prolongada ausencia, sus parientes decidieron buscar información sobre su paradero.
El familiar explicó que recibió instrucciones de acudir al lugar durante las primeras horas de la mañana. Al llegar a la construcción, observó por una ventana que la mujer y la niña se encontraban sin vida. Según la versión ofrecida, la vivienda estaba cerrada con un candado cuando se produjo el hallazgo.
Por este caso fue señalado un hombre conocido como Timamá, descrito en las informaciones disponibles como una persona cercana a las víctimas. Posteriormente, el individuo fue detenido en la comunidad de Las Cañitas, perteneciente al municipio de Villa Jaragua. Su situación deberá ser esclarecida mediante las investigaciones correspondientes, respetando la presunción de inocencia y el debido proceso.
Madre de la mujer fallecida pide respuestas
Sizann Sama, madre de Rozmi y abuela de la niña, enfrenta el dolor de haber perdido a dos integrantes de su familia en circunstancias que han causado profunda tristeza. La tragedia deja a sus seres queridos a la espera de respuestas sobre lo ocurrido y de que las autoridades determinen las responsabilidades que correspondan.
Los cuerpos fueron trasladados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), en Azua, para los procedimientos médico-legales pertinentes, como parte del proceso de investigación.
Una tragedia que invita a la reflexión y al llamado de conciencia
La muerte de una madre y su hija de apenas 11 años es un hecho profundamente lamentable que enluta a una familia y conmueve a toda una comunidad. Detrás de esta noticia hay vidas que se apagaron, familiares que deberán enfrentar una ausencia irreparable y una niña que tenía toda una vida por delante.
Es necesario hacer un llamado de conciencia a la sociedad para que se promuevan el respeto a la vida, la convivencia pacífica y la búsqueda de soluciones ante cualquier conflicto. Ninguna diferencia personal o familiar puede justificar acciones que pongan en peligro la integridad de otra persona. Cuando surjan situaciones difíciles, es fundamental acudir al diálogo, buscar ayuda y recurrir a las autoridades antes de que los problemas desemboquen en consecuencias irreversibles.
La comunidad espera que las autoridades profundicen las investigaciones y que el caso sea esclarecido con transparencia, para que los familiares de Rozmi y Achelie puedan conocer la verdad sobre lo sucedido.
Mientras tanto, la tragedia de El Estero deja un mensaje doloroso sobre el valor de la vida y la necesidad de fortalecer la conciencia, la responsabilidad y el respeto entre los seres humanos.

