Luis Saúl Hernández Ramos ha denunciado públicamente gracias al apoyo del medio Papito Forever, una situación de persecución que está enfrentando por parte de personas en su propia comunidad, específicamente en El Hato, Villa Tapia, cerca de Polanco.
En sus declaraciones, Hernández Ramos enfatiza que no tiene intenciones negativas hacia nadie y que incluso está dispuesto a ayudar a los demás. Se dedica a vender “chulitos” y a reparar gomas de motores, actividades que realiza para ganarse la vida y proporcionar el sustento para su hijo y él mismo.
No obstante, lamenta que, a pesar de sus esfuerzos por trabajar honestamente, se ha convertido en objeto de hostigamiento. Se queja de que algunas personas de la comunidad lo desafían a pelear y le lanzan piedras a su vivienda, generando un ambiente hostil.
“Yo no soy una gente mala. A cualquiera yo le doy 100 pesos de lo que me gano, pero si yo no puedo, entonces me desafían a pelear y me le alargan piedras al ranchito. He oído que han dicho que me la van a tumbar. Todos se han puesto conmigo. Yo vendo chulito y tapo gomas de motores, pero la gente es mala, todos se han puesto conmigo”, relató.
Esperamos que las autoridades locales intervengan para resolver este conflicto y restablecer la paz en la comunidad. La convivencia pacífica y el respeto mutuo son fundamentales para el bienestar de todos.