Un ambiente de celebración se tornó en angustia la noche del sábado en la discoteca Jet Set, cuando miembros de la reconocida familia Grullón, propietarios del Banco Popular Dominicano, quedaron atrapados en medio de un inesperado suceso que mantiene en alerta a las autoridades y conmocionada a gran parte de la sociedad dominicana.
La velada tenía un motivo especial: el cumpleaños de Johanna de Grullón, esposa del señor Eduardo Grullón, ejecutivo del Grupo Popular.
A la celebración también asistieron Alexandra Grullón, hija de Melba Segura de Grullón, y su esposo Eduardo Estrella hijo, descendiente del actual ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella.
La presencia de varios funcionarios del banco completaba el círculo íntimo de invitados que compartían en uno de los espacios más concurridos de la capital.
Lo que debía ser una noche de alegría familiar se transformó en incertidumbre, luego de que se reportara una situación de emergencia en el interior del establecimiento.
Según información confirmada por fuentes oficiales, no se ha logrado establecer comunicación con varios de los asistentes, y al menos cuatro miembros del círculo familiar Grullón-Estrella figuran entre los no localizados hasta el momento.
Los equipos de rescate, integrados por unidades especializadas del Cuerpo de Bomberos, la Defensa Civil y organismos de seguridad, permanecen trabajando en el lugar con el objetivo de localizar a las personas que continúan en paradero desconocido.
La operación se ha extendido desde la madrugada y continúa bajo vigilancia de altos mandos policiales y de emergencia.
Hasta este momento, las autoridades no han emitido declaraciones individuales sobre el estado de cada uno de los afectados, sin embargo, se confirmó que los trabajos no cesarán hasta agotar todas las posibilidades de rescate.
Las condiciones estructurales del lugar y la cantidad de personas presentes en el momento del incidente han dificultado el acceso a ciertas áreas de la discoteca.
La presencia de figuras influyentes dentro del grupo de desaparecidos ha motivado una respuesta rápida de las instituciones de seguridad y salvamento, mientras se esperan detalles oficiales que arrojen luz sobre lo ocurrido. El caso ha generado un notable interés público debido al reconocimiento social de las familias involucradas y la magnitud del evento.
Desde hoy, las autoridades han redoblado la vigilancia en centros nocturnos de la ciudad, evaluando medidas adicionales para prevenir situaciones similares y garantizar condiciones adecuadas de seguridad en espacios cerrados.

