“Solo yo tengo el derecho de contar mi historia”, expresó con firmeza y tono reflexivo la diseñadora Michelle Reynoso, madre de la hija menor del fallecido merenguero Rubby Pérez, al romper el silencio en sus redes sociales este sábado 12 de abril, luego de que Zulinka Pérez, hija mayor del artista, compartiera aspectos personales y familiares durante una entrevista televisiva que ha generado múltiples reacciones en la opinión pública.
En un mensaje difundido en su cuenta oficial de Instagram, Reynoso subrayó la importancia de no reducir las vivencias humanas a una sola narrativa.
“Ninguna persona tiene el derecho de exponer públicamente una historia de la cual no es protagonista”, escribió, haciendo énfasis en que los relatos íntimos tienen múltiples capas y que cada versión merece ser escuchada desde el lugar de quien la vivió.
Las palabras de Michelle se producen luego de que Zulinka abordara con transparencia los momentos de tensión vividos en su familia, al hablar sobre la relación entre su padre y la diseñadora, y cómo esta impactó emocionalmente a su madre, Inés Lizardo, fallecida en 2022.
Aunque Zulinka reconoció que, guiada por el ejemplo de su madre, decidió perdonar a Michelle y expresó que “todo murió” durante un abrazo en la funeraria, Reynoso ha respondido ahora con una postura más reservada, señalando que también tiene derecho a narrar su verdad.
“Las historias suelen tejer perspectivas complejas. Creer en ellas desde un único punto de vista limita nuestra comprensión y, muchas veces, nos priva de la verdad de los hechos”, agregó la diseñadora, quien ha sido mencionada en múltiples medios tras el homenaje póstumo al artista y las entrevistas ofrecidas por miembros de su familia.
Este nuevo pronunciamiento plantea que detrás de los momentos que marcaron la vida del intérprete de “Volveré” existen sentimientos, decisiones y conflictos que solo pueden entenderse desde el interior de quienes los protagonizaron.
Reynoso fue parte importante en la última etapa de la vida del artista, no solo como madre de su hija Ana Beatriz, sino también como figura directa en uno de los capítulos más comentados de su biografía personal.
En ese sentido, Michelle insistió en que no es posible construir una versión justa de lo ocurrido sin permitir que todas las voces involucradas sean escuchadas. “Es fundamental conocer las voces de los involucrados para construir una visión más completa y justa de lo sucedido.
Solo así podremos aprender verdaderamente de lo ocurrido y ser justos con todas las partes implicadas”, escribió, reafirmando su derecho a ser quien cuente su experiencia de vida.
La diseñadora concluyó su comunicado recordando que los procesos familiares están marcados por emociones profundas y que nadie ajeno puede comprender del todo las decisiones tomadas por quienes estuvieron allí.
“Mi historia personal y familiar la conozco únicamente yo, y solo yo tengo el derecho de contarla”, afirmó, dejando abierta la posibilidad de compartir su testimonio más adelante, en un espacio y momento que ella considere justo.
A partir de este pronunciamiento, la conversación sobre el legado emocional de Rubby Pérez y los vínculos que marcaron su vida adquiere nuevas dimensiones, donde el respeto a la multiplicidad de voces se vuelve clave para comprender, sin juicios anticipados, lo que realmente ocurrió en los espacios más íntimos del artista.


