A casi un mes del angustiante suceso que conmocionó a Manabao, la incertidumbre pesa sobre los corazones de los dominicanos, mientras sigue sin conocerse el paradero del pequeño Roldany Calderón, de apenas tres años, desaparecido el pasado 30 de marzo.
Desde entonces, agentes de la Policía Nacional, junto a efectivos del Ejército de República Dominicana (ERD), unidades del Cuerpo de Bomberos y voluntarios comunitarios, han intensificado las labores de búsqueda en la región de Jarabacoa y zonas aledañas, sin que hasta ahora se obtengan resultados concluyentes.
La Dirección Central de Investigación (DICRIM) también se mantiene activa, extendiendo el operativo a otras provincias del país, en un esfuerzo que busca no solo agotar todas las pistas posibles, sino también mantener viva la esperanza de encontrar a Roldany sano y salvo.
En el ámbito investigativo, el Ministerio Público, bajo la dirección de Olga Diná Llaverías, ha tomado un rol crucial, realizando entrevistas a al menos 15 personas, incluidos los propios padres del niño, como parte de las diligencias para esclarecer lo ocurrido y determinar posibles líneas de investigación.
Además, se ha procedido al levantamiento de grabaciones del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, cuyo análisis podría aportar datos relevantes sobre movimientos o eventos previos y posteriores a la desaparición, aunque hasta ahora no se ha comunicado avance alguno al respecto.
A pesar del esfuerzo conjunto de estos organismos, no se ha logrado establecer información concreta que permita dar con el paradero del menor, situación que mantiene en constante tensión a la comunidad de Manabao y a todo el país, mientras las autoridades reiteran su compromiso de no cesar en la búsqueda hasta esclarecer este caso.

