En medio de una crisis sin precedentes que azota a la nación caribeña, el Consejo Presidencial de Transición (CPT) celebró como un “gran paso adelante” la reciente decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de designar como organizaciones terroristas transnacionales a la coalición armada Viv Ansanm y a la pandilla Grand Grif, grupos señalados como responsables de actos de violencia extrema que han sumido al país en el caos.
Desde su cuenta oficial en Facebook, el órgano de máxima autoridad en Haití expresó que estas designaciones abren el camino a acciones “mucho más concretas” contra las bandas armadas que dominan sectores estratégicos del territorio, y también contra sus colaboradores internacionales, cuyos tentáculos alcanzan redes de tráfico de armas, drogas, órganos y dinero ilícito.
“Los delitos transnacionales han hecho de Haití un infierno para sus hijos”, lamentó el CPT, destacando que estas redes utilizan la violencia extrema como escudo para mover sus mercancías ilícitas con total impunidad: saquean, vandalizan, incendian y siembran el terror, llevando a la clase media haitiana a una caída libre sin precedentes.
La declaración de Estados Unidos, encabezada por el secretario Marco Rubio, aseguró que Viv Ansanm y Grand Grif no solo representan una amenaza directa para la seguridad de Haití, sino también para la estabilidad regional y los intereses de seguridad de Washington.
“Estas bandas han asesinado y siguen atacando a civiles, fuerzas del orden haitianas y personal de la Misión de Apoyo Multinacional a la Seguridad (MSS)”, recalcó Rubio.
A partir de esta medida, el Consejo anunció la ratificación de un “presupuesto de guerra” para enfrentar con firmeza a lo que califica como un sistema de criminalidad con rostro tanto local como internacional.
En este sentido, solicitaron al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé que instruya al ministro de Justicia a revisar la situación legal de todos los ciudadanos sancionados por países extranjeros debido a sus supuestos vínculos con las bandas.
El Consejo también hizo un llamado a la comunidad internacional a colaborar activamente en esta lucha, asegurando que Haití no servirá como refugio para “ningún bandido, ya sea de corbata o de sandalias”.
Esta ofensiva institucional se da justo una semana después de que el Gobierno haitiano declarara el estado de emergencia en todo el país por un período de tres meses, con el objetivo de facilitar operaciones de seguridad en respuesta al colapso del orden público y al avance de los grupos armados en zonas urbanas y rurales.
El CPT concluyó su declaración reafirmando que estas acciones buscan sentar las bases para la celebración de elecciones limpias, legítimas y transparentes, que permitan a Haití encaminarse hacia una estabilidad política, económica y social que ha sido largamente postergada.