Un silencio solemne cubrió la ciudad de Orlando cuando se confirmó el adiós de una voz que marcó generaciones.
Dharío Primero, nombre artístico de Darío Ortiz, falleció a los 72 años tras enfrentar con valentía un cuadro médico complicado entre afecciones cardíacas y un agresivo cáncer de pulmón.
Originario de Santiago de los Caballeros y considerado por muchos como el “Sandro de América” dominicano, Dharío dedicó más de cuatro décadas a la música, dejando una huella imborrable en la balada romántica del siglo XX.
Con una voz profunda y apasionada, conquistó no solo corazones en el país, sino también escenarios de Puerto Rico, Estados Unidos y América Latina.
El artista, quien residía desde hace una década en Orlando, Florida, partió en paz rodeado del amor de su esposa Wendy Ortiz y de sus hijos Dariana, Elvis, Dharío Primero Junior, Robert, Fernando, Roselydia y Darío Ortiz Jr., según comunicaron sus familiares.
La disquera R.R. Entertainment Music, junto a su hijo mayor, confirmó el deceso a través de un comunicado oficial, expresando su gratitud por las muestras de apoyo recibidas.
Aunque alcanzó la fama con temas como “Mi Manera”, que logró el puesto número 1 en las listas de Billboard en Puerto Rico durante más de 32 semanas, su legado musical incluye clásicos entrañables como “Sed de amor”, “Dolor”, “Yo volveré” y “Por ti mujer”. Su voz fue un puente entre el drama poético de la balada y la sensibilidad de una época que ya no existe.
Su carrera comenzó en los años 70, en Nueva York, cuando integraba agrupaciones musicales y se inspiraba en íconos como Sandro, Elvis Presley y The Beatles.
En 1997, fue reconocido con un Premio Casandra al Mejor Video del Año por su producción “Tío Juan”. Años más tarde, en 2004, rindió tributo a su ídolo Sandro con un álbum de 14 temas, lo que él mismo describió como “un sueño hecho realidad”.
En sus últimos años, Dharío fue protagonista de un conflicto legal con sus hijos Ranphys y Raphael Ortiz por la distribución digital de su catálogo musical, lo que ha impedido que sus obras estén actualmente disponibles en plataformas de streaming. Este proceso judicial sigue en curso, sin resolución final hasta el momento.
Asimismo, dejó escrita una canción titulada “Triste inventario”, una composición dedicada a la República Dominicana, descrita por su hijo como su carta de amor y despedida a la patria.
Los servicios fúnebres se realizarán de forma privada en Orlando, reservados solo para sus familiares más cercanos.