“Yo no tengo enemigo. Juego gallo, pero ni en la gallera le debo un peso a nadie”, sostuvo entre lágrimas Efraín Calderón, padre del niño Roldany Calderón, desaparecido desde hace 46 días en la comunidad de Manabao, Jarabacoa.
Su esposa, Caroline Vargas, lo escuchaba en silencio, con el rostro marcado por el dolor y el cansancio. Ambos acudieron al programa De Extremo a Extremo, buscando lo que no han conseguido de las autoridades: una respuesta clara, una señal de búsqueda activa, una esperanza concreta.
En el estudio también estuvieron el regidor de Jarabacoa, Roberto Ureña, quien ha acompañado de cerca el proceso, y el abogado Cabral, quien asumió el caso ante el vacío institucional.
Frente a las cámaras, revelaron que desde hace semanas han realizado una investigación paralela: identificaron más de 110 cámaras de vigilancia cercanas al área donde se reportó la desaparición, han recogido testimonios claves, y entregado toda esa documentación al Ministerio Público.
Sin embargo, hasta hoy, no han recibido ni una sola confirmación oficial de que sus evidencias hayan sido analizadas.
“Tenemos testigos que vieron un motor CG bajando a más de 90 km/h con un niño de tez clara, vestido igual que Roldany, justo en el horario en que se reportó su desaparición.
¿Y qué han hecho con eso? Nada”, denunció Ureña. Las autoridades, según él, no han mostrado ni una grabación, ni han citado al testigo para validar su relato. “Esto no es solo ineficiencia. Esto parece encubrimiento”, añadió el abogado, visiblemente indignado.
A cada palabra, Caroline apenas podía contener las lágrimas. Confirmó que ni ella ni su hija han recibido ningún tipo de atención psicológica, a pesar de los efectos emocionales que la desaparición ha causado.
“Mi hija le tiene pánico a la Policía, y nadie del Estado nos ha dado ayuda. Ni una llamada”, afirmó. Cuando se le preguntó si sentía que había algo inexplicable, su respuesta fue contundente: “Sí. No hay lógica. Pero mi instinto me dice que mi hijo está vivo”.
Durante la transmisión, Michael Miguel Holguín y Nelfa Núñez ofrecieron su respaldo público a la familia. El conductor hizo un llamado directo al presidente Luis Abinader, al director de la Policía Nacional y a la procuradora general, exigiendo que asuman el caso con el compromiso que amerita.
“Esto no puede seguir siendo un misterio. ¿Qué están esperando?”, cuestionó en vivo.
En medio del programa, se reveló que altos funcionarios de Interior y Policía estuvieron recientemente en Jarabacoa, pero nunca se acercaron a la familia ni preguntaron por el caso.
Tampoco lo hizo el senador Ramón Rogelio Genao, quien, pese a ser de la provincia, no ha tenido una comunicación directa con los padres desde el primer día.
El sentimiento que predomina en la familia es la impotencia. “Tuvimos que hacer el trabajo que les tocaba a ellos. Horas revisando cámaras, tocando puertas, escuchando gente. Y lo peor es que nos ignoran”, expresó Roberto Ureña.
Ante este panorama, anunciaron una acción directa: si hoy a las 5:00 p. m. no reciben respuesta de la Policía Nacional, se encadenarán frente a la Procuraduría General de la República, buscando reactivar el caso por cualquier vía posible.
“No queremos que esto se quede como una tendencia más que muere con los días. Queremos justicia, queremos encontrar a Roldany, vivo o con la verdad sobre su paradero”, insistió Efraín Calderón, quebrado, pero con la firmeza de un padre que no dejará de buscar a su hijo.
Desde hoy, la familia Calderón Vargas, junto a comunicadores y aliados, lanza una nueva campaña para presionar al Estado dominicano.
No buscan culpables aún, sino compromiso. Piden que las autoridades actúen, que no se escuden en el silencio ni en la burocracia. Que no los dejen solos, como hasta ahora han estado.