Yessica y Patricia Acosta López: el duro camino tras perder a dos hermanas en Jet Set

Yessica Pamela Acosta López, de 36 años y Patricia Giselle Acosta López, de 40, eran las hermanas de Paola Leticia, la segunda de tres hijas. Entre lágrimas y en compañía de sus sobrinos, Paola Leticia Acosta López narra cómo la tragedia del Jet Set cambió la vida de su familia en un abrir y cerrar de ojos, aquella fatídica noche del 8 de abril.

Las hermanas Acosta López se convirtieron en dos de las 236 víctimas del desplome del Jet Set. Leticia cuenta lo doloroso que ha sido enfrentar la pérdida de sus hermanas, a quienes consideraba su todo. Afirma que, desde su ausencia, lo que le ha dado las fuerzas para seguir han sido sus hijos y sus tres sobrinos, a quienes ahora cuida y ama como si fueran propios.

“Nosotras éramos una en tres cuerpos diferentes, cada una tenía su personalidad, pero siempre había ese amor en común”, expresó con tristeza, asegurando que a pesar de que sus hermanas residían en el Distrito Nacional y ella en Jarabacoa, tenían una relación muy cercana y se mantenían en constante comunicación y visitándose.

La noche del 7 de abril, Patricia había salido a una actividad de un grupo de baile al que pertenecía. Yessica había llegado del trabajo y se encontraba viendo televisión junto a su madre. Leticia narra que su hermana menor le comentó a su mamá que la persona que la invitó a la fiesta para ver a Rubby Pérez le había cancelado, por lo que esta se encontraba triste.

“Mami le dijo: pero vete ombe, motívate. Ahí es cuando ella llama a Patty para preguntarle que si la podía acompañar y ella le dijo que sí“, contó Leticia, asegurando más tarde que su padre habían considerado acompañarlas, pero que sin saber el motivo al final decidió quedarse.

Tras la llegada de Patricia a la casa, alrededor de las 9:00 de la noche, ambas se alistaron y salieron hacia la discoteca. Siendo esta la última vez que sus padres la verían. A las 12:43 de la madrugada, justo dos minutos antes del colapso del techo, Yessica subió un video a sus redes sociales donde salía bailando junto a su hermana Patricia. Tres minutos más tarde ocurrió el derrumbe.

Yessica Pamela era la más pequeña de las tres hermanas. Se graduó de la carrera de Ingeniera Eléctrica y Telecomunicaciones en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), y formó parte de la empresa de Claro por más de 15 años, entidad que la reconoció durante varios años como la empleada del mes, según explicó Leticia.

Con mucha nostalgia, describe a su hermana menor como una mujer extraordinaria, muy organizada, dedicada a su hija, muy buena hermana, compañera, amiga y una excelente hija. “Ella siempre me decía, hermana la vida es hoy, hay que vivir”, dijo entre lágrimas Leticia, afirmando que, aunque era la hermana del medio, ella era quien ejercía el papel de la hermana protectora, por lo que tanto Yessica como Patricia, siempre le recordaban que había que vivir intensamente.

“Ellas eran ese equilibrio en mi vida, entre el trabajo y los compromisos. Nosotras nos sentábamos a conversar y esa era mi terapia“, afirmó, explicando que ella siempre fue la más enfocada en el trabajo y los negocios. A pesar del dolor, asegura que lo que le permite encontrar un poco de paz, es saber que sus hermanas, aunque “vivieron poco, vivieron intensamente”.

La afectada dejó en orfandad a su hija de 8 años, Monserrat Soto Acosta, tras quedar atrapada bajo los escombros del techo colapsado de la discoteca. Monserrat describe a su madre como una persona alegre y encantadora, a quien consideraba su mejor amiga. “Ella era la alegría de la casa, era muy graciosa y mi mejor amiga“, expresó, explicando que solían pasar tiempo de calidad juntas, ya que su madre siempre la invitaba al cine, la sacaba a comer, la llevaba con sus amigos a la playa, y grababan TikTok juntas.

Patricia Giselle Acosta López, era la mayor de las tres hermanas y también la más extrovertida. Estudió Periodismo en la Universidad Católica de Santo Domingo y su pasión era el baile y enseñar a través de él. Formaba parte del Instituto Nacional de Educación Física (INEFI), donde se desempeñaba como maestra de baile, labor que ejercía con entrega en varias escuelas públicas del país.

Además, lideraba un grupo que se llama “Las Reinas del Perreo“, una comunidad de mujeres y jovencitas a las que empoderaba a través del baile. Leticia, visiblemente conmovida, recordó entre lágrimas palabras que su hermana le decía sobre que, de alguna manera, ella transformaba la vida de las integrantes que formaban parte de su comunidad.

“Ella me decía hermana soy famosa, yo he cambiado vidas, he ayudado a muchas mujeres a través del baile“, expresó. Destacó que no fue sino hasta el momento de su pérdida, al leer los comentarios de gratitud que le hacían en sus publicaciones, que comprendió verdaderamente el impacto que tuvo su hermana Patricia en la vida de las mujeres de su comunidad.

“Yo leía los comentarios que le hacían otras mujeres expresándoles que sus clases no eran simplemente baile, sino que eran una terapia para ellas y ahí lo entendí“, contó. “Patty siempre decía que había que ser feliz, esa era su frase favorita; ella siempre me decía hermana hay que ser feliz“, recordó Leticia.

Patricia dejó en orfandad a dos hijos, Rodrigo Alejandro Peña Acosta, de 11 años y Ricardo Arturo Peña Acosta de 13. Ambos se encuentran viviendo con su padre. Leticia aseguró que la familia tuvo que someterse a un proceso de terapia, ya que según pasan los días, el dolor de la ausencia de sus hermanas es mayor. Asimismo, señaló que, están llevando a cabo acciones legales contra los propietarios de la discoteca, en busca de justicia por lo sucedido.

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